Archivos para noviembre, 2011


Diego Ortiz Mugica frente a “Palermo Simple”, uno de sus retratos porteños – Foto: Carolina Vivo                                                                                                                                                                   
Su devoción por la naturaleza, la exigencia en la calidad de sus trabajos y muchos años de estudio han convertido a este fotógrafo en un representante de los paisajes argentinos en otros lugares del mundo. Actualmente dedicado a la docencia, afirma que hoy su misión es transmitir sus conocimientos para que en la Argentina haya más y mejores fotógrafos.

Nacido en Buenos Aires en 1962, Diego Ortiz Mugica se declara un fotógrafo innato que combina la pasión con un método riguroso. Fue discípulo de Pedro Luis Raota y estudió la técnica de Ansel Adams en Estados Unidos, la cual enseña actualmente en su escuela ubicada en la Capital. Su trabajo estuvo expuesto en la Embajada Argentina en Washington, en Nueva York y Palmas de Mallorca. En el país realizó exposiciones en el Museo Nacional de Arte Decorativo, el Museo Nacional de Bellas Artes y el Palais de Glace.

El sello distintivo de sus fotografías son los paisajes patagónicos, retratados en su mayoría en blanco y negro. Ellas revelan su amor por la Patagonia, donde se refugia gran parte del año trabajando y pescando, su otra gran pasión. Como muchos artistas, ha ido incorporando cada vez mayor abstracción en sus obras: su galería se compone de fotos de amplios paisajes a imágenes abstractas de la botánica. En todas la luz y las formas son protagonistas.

El espacioso recinto donde Diego Ortiz Mugica trabaja está en un edificio antiguo de una transitada calle porteña. No hay carteles que revelen la ubicación del lugar y, aunque está en un primer piso, el silencio es interrumpido sólo por las voces de la secretaria y algunos alumnos. De los techos altos cuelgan las únicas fuentes de luz del lugar: no hay ventanas que distraigan de la obra expuesta en todas las habitaciones. De jeans y camiseta negra, el reconocido fotógrafo se expresa con convicción sentado frente a “Pagoda a los juncos”. La misma mirada atenta con la que a través del objetivo captura la realidad, ahora se pasea algo distraída por la sala de exposiciones.

¿En qué momento elegiste la fotografía como tu profesión?

–  Desde chico tuve pasión por la fotografía: me pasaba horas con la cámara y revelando copias. Evidentemente, yo nací para esto y la decisión definitiva llegó cuando estaba en la universidad. Estudiaba Comunicación Social y en primer año tuve al conocido fotógrafo Pedro Luis Raota como profesor. Él me dijo: “La publicidad es para publicistas y la fotografía es para fotógrafos. Vos sos fotógrafo, vení a trabajar conmigo”. Después de tener el honor de trabajar con él, abrí mi propio estudio. Más tarde me fui a estudiar a Los Ángeles y desde entonces no paré más.

¿Cuál es la diferencia entre un fotógrafo profesional y uno amateur?

– Desde un punto de vista semántico, ser profesional significa ganarte la vida sacando fotos, lamentablemente. Un fotógrafo profesional puede ser un reportero gráfico o uno que retrata en casamientos. También lo es quien hace fotografía de autor, como yo. Lo que se valora en este caso es la mirada personal, como un pintor, como un músico, como un escritor. Yo cuento cosas con imágenes.

¿Qué cualidades son necesarias para ser un buen fotógrafo?

– Contemplación, inquietud y pasión combinados con disciplina, método y transpiración. También hay que sumar la paciencia. Pero hay que diferenciar: contemplar no es lo mismo que observar. Observar es mirar con los ojos y contemplar es mirar con el corazón. Uno tiene que aprender a unir esas dos miradas en la fotografía de autor.

¿Una buena foto se busca o se encuentra?

– Las dos cosas. Las fotos que se encuentran se llaman hallazgos y son las menos. Son las más emblemáticas, pero un fotógrafo no vive de hallazgos, vive de búsquedas. Por eso, debe salir a buscar temas y provocar que sucedan cosas para capturar una buena foto.

¿En qué se basa el reconocimiento que tienen tus fotos?

– Creo que tengo una propuesta honesta con la gente, fotográficamente hablando. Con mi mirada, mi corazón y mi cabeza siento si algo funciona, no pienso si se va a vender o no. Además soy muy exigente con la calidad de mis fotos y enmarco sólo lo que creo que vale la pena. En mi trabajo busco encontrar belleza, equilibrio y armonía.

¿Qué significó para vos compartir una muestra con Ansel Adams y otros grandes fotógrafos del siglo XX en el Centro Cultural Borges?

– Te voy a hacer una comparación bien popular: fue como si me llamaran de la reserva para jugar con Maradona. Ansel Adams fue mi maestro. Yo viajé a los EEUU para estudiar su técnica y conocer su entorno de trabajo. Te digo la verdad, después de mis hijos, compartir esa muestra con él y otros monstruos como Weston, fue el regalo más lindo que me dio la vida. Significó un guiño groso de la vida, una señal de que estoy haciendo las cosas bien y tengo que seguir igual, sin creerme nada y sabiendo que esto fue un regalo. Iba todos los días a la muestra porque no podía creer estar al lado de mis maestros.

¿Qué otros fotógrafos te inspiran?

– Además de Adams, Edward Weston es uno de mis referentes.También Robert Mapplethorpe me gusta mucho. Richard Avedon me gusta como retratista y después los clásicos europeos: Doisneau, Cartier-Bresson. En Argentina, respeto mucho el trabajo de Marcos López y, por supuesto, me marcó mucho Pedro Luis Raota.

“La mirada prestada”

Diego Ortiz Mugica es un artista que interpreta la naturaleza y la presenta al mundo de un modo especial, con el único fin de llamar a las personas a contemplar la belleza del mundo. Quien dice que su profesión es la excusa para estar al aire libre, publicó el año pasado Parques Nacionales Argentinos, un libro que contiene 12 años de trabajo en imágenes de los espacios verdes protegidos de todo el país.

¿A qué se debe tu predilección por los paisajes en tus fotografías?

– La fotografía es mi excusa para estar en la naturaleza. Además, la puedo capturar, la reformulo y la llevo al mundo. Siento que soy un promotor porque la gente después de ver mis fotos quiere conocer la Patagonia. Esto me pasa en especial en muestras en Estados Unidos.

¿Cómo hacés tu proceso creativo al sacar una fotografía?

– No repito fórmulas. Es muy distinta mi forma de ver un paisaje hace veinte años a como lo veo hoy, porque uno va cambiando y va buscando otras cosas. Hoy hago una fotografía más abstracta, busco formas, armonía y belleza en la naturaleza. Transformo la realidad hasta el punto que no se reconoce bien qué estoy fotografiando.

¿Qué es lo que te atrae tanto de la Patagonia?

– Creo que en otra vida viví ahí porque me siento muy cómodo. La belleza de ese lugar es sanadora. Mis fotografías pretenden decirle a la gente que paren, miren, disfruten y extraigan esta savia de belleza que nos da el mundo. Para conseguirlo, tenés que estar en comunión con la naturaleza. Yo no me siento un visitante de las montañas, intento ser parte de ellas.

¿Por qué preferís sacar fotos en blanco y negro? ¿No se pierde información al omitir el color?

– No, todo lo contrario. La luz toma el verdadero carácter de la foto porque es lo único que importa, junto con las formas. La fotografía color es como la tele, está todo ahí. La foto en blanco y negro le permite al espectador agregar algo de sí mismo, imaginar lo que no ve: es como la radio. Yo me quedo con la radio.

¿Cómo proyectas tu profesión hacia el futuro?

– Hoy la docencia es mi misión en el mundo. Quiero transmitir calidad, perseverancia, método y mirada para que Argentina tenga cada vez más y mejores fotógrafos. Mientras, voy a seguir haciendo mi fotografía. No voy a parar.

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Archivo multimedia:

Ping-pong a Diego Ortiz Mugica en http://www.youtube.com/watch?v=NNS7r7nnOmk&feature=youtu.be

Links:

– Página oficial de Diego Ortiz Mugica: http://www.ortizmugica.com

– Página oficial de su libro: http://www.libroparques.com.ar

– Video del fotógrafo: http://www.youtube.com/watch?v=S32VXQcyWQg

– Maestros de Diego Ortiz Mugica: Pedro Luis Raota (www.raota.com) y Ansel Adams (www.anseladams.com)